Después del sexto partido de la temporada de 2006, Bill Parcells le dijo a Tony Romo que era el nuevo mariscal de campo titular de los Dallas Cowboys.
Más importante, le pidió que nunca olvidara que la NFL es una liga de reemplazos.
Parece que Romo así lo entendió durante los días más recientes, cuando después de analizar con sus familiares más cercanos, sus consejeros e incluso con los Cowboys, aceptó que había llegado el momento de retirarse.
Romo y los Cowboys confirmaron este martes que sus días como jugador en la NFL se habían acabado, luego de comenzar de una manera poco ortodoxa para un joven que llegó sin pena ni gloria y con muy pocas expectativas de quedarse en el equipo en la primavera de 2003, como agente libre novato de la Universidad de Eastern Illinois.
Para un jugador que estuvo desactivado todo su primer año y que recibió su primera oportunidad de jugar un partido oficial en la liga profesional de futbol americano más importante del planeta hasta cuatro años después.
Y que entró en el tercer cuarto de ese sexto partido de 2006, contra los New York Giants, en reemplazo del entonces veterano Drew Bledsoe para quedarse ahí, con la titularidad durante una década exacta, hasta que le avisaron que había sido reemplazado por el novato Dak Prescott.
“Los Dallas Cowboys cortaron al quarterback Tony Romo el martes”, escribió el equipo en un comunicado de prensa. “El corte viene a petición de Romo, quien se retirará de la NFL para perseguir una carrera como analista de televisión”.
Jerry, el más firme apoyo durante los últimos años de Romo y quien en principio peleó con Parcells porque no creía en él, complementó el boletín.
“Deseamos lo mejor a Tony y su familia”, señaló por escrito Jones. “Como organización, hicimos lo que nos ha pedido que hagamos en términos de su despido y queremos hacer lo mejor en su interés y el de su familia”.
“Tony ha sido un maravilloso representante de la organización de los Cowboys durante 14 años”, añadió en el boletín. “Dejó todo lo que tenía en el campo. Nos dejará con grandes recuerdos y un legado como uno de los más grandes jugadores en la historia de los Cowboys. Estamos muy emocionados por él y su familia que podrá continuar trabajando como profesional en el deporte que tanto ama”.
“Es un joven que está apenas comenzado un largo viaje de vida. Lo mejor para ti, mi amigo”, sentenció el dueño de los Cowboys.
El mismo propietario al que Romo respeta como a nadie por su lealtad, de acuerdo a un familiar muy cercano de Tony; el mismo Jerry Jones que hizo hasta lo imposible por postergar este momento, el de la salida de su quarterback consentido, quizá más que el propio Troy Aikman, con quien ganó tres campeonatos de Súper Bowl.
Romo, según la misma fuente, no piensa igual en cuanto a la lealtad de todos los que fueron muy cercanos a él en la organización, en cuanto a directivos y cuerpo de entrenadores.
Creo que el retiro de Romo en este momento viene también consensuado con Jerry Jones y que no es casualidad que trabajará como analista con CBS, la empresa con la que el equipo tiene buena parte de sus arreglos para distribución y transmisión de programas, y partidos producidos por los mismos Cowboys, incluidos al menos dos juegos de pretemporada.
“Cuando piensas en la NFL, dos de las marcas más icónicas son los Cowboys y CBS Sports”, señaló Romo en un comunicado enviado por la empresa de television. “Ir de un equipo legendario a otro es comenzar una nueva fase de mi carrera como un sueño hecho realidad. Siempre quise convertirme en locutor (…)”.
La competitividad que hemos visto en Romo todos los que hemos seguido su carrera de cerca hace pensar que jamás hubiera querido retirarse en estas circunstancias, como jugador de banca, dueño de la gran mayoría de los récords trascendentes para quarterbacks de los Cowboys, pero sin anillo de Super Bowl.
Alguna vez le pregunté qué pensaba sobre las grandes críticas cada vez que los Cowboys perdían o eran eliminados, muchas encabezadas hacia él, como si se tratara de un deporte individual. Romo me respondió, fuera de grabadora, que sabía que esa era la manera en que se miden a los quarterbacks en Dallas, en anillos de Súper Bowl; que eso estaba casi en la descripción del puesto y que hasta que no ganara uno iba a estar poco más tranquilo, porque sabía que después los aficionados exigirían el segundo…
Buena parte de la realidad por la que Romo se retira en este momento tiene que ver con ayudar a los Cowboys a crear buen espacio en el tope salarial, alrededor de 14 millones de dólares para 2017.
Otra razón y tal vez la más importante fue la seguridad y bienestar familiar. Hace tiempo que su esposa y parientes más cercanos le pedían que colgara el casco y que a sus 37 años de edad no tenía ninguna necesidad de arriesgar a quedar con lesiones de por vida después de al menos par de operaciones en la columna vertebral y clavícula.
La misma fuente familiar aseguró que en días pasados, el padre de Romo, Ramiro, llegó a Dallas para hablar con él en diversos aspectos en referencia a la decisión que estaba por tomar.
Además, su decisión de retiro también tiene que ver con la falta de arreglo contractual con algún equipo que se considerara contendiente al campeonato, incluidos los Texans, con quienes es muy probable que ya hubiera firmado si los Cowboys en realidad lo hubieran cortado el pasado 8 de febrero, un día antes de la apertura de la agencia libre. Pero el equipo decidió intentar canjearlo para sacar provecho.
“Tony Romo tiene una combinación única de habilidad atlética, talento en el brazo, visión e instintos por el juego”, mencionó el entrenador en jefe de los Cowboys, Jason Garrett.
“Lo que separa a Tony de muchos otros jugadores, sin embargo, es un raro espíritu competitivo. Tony ama jugar. Tony ama competir. Así son siempre los mejores. En práctica, durante partidos, en el campo de juego, fuera del campo de juego… Tony compite hasta el final en todo lo que hace.
“Ese implacable espíritu de Tony es contagioso”, añadió. “Hace mejores a sus compañeros. Hace mejores a sus entrenadores. Hace mejor a su equipo. Ha crecido muchísimo como persona y jugador durante el curso de su carrera y ha impactado en la vida de muchos otros. Yo me considero afortunado de estar al tope de esa lista. Ha sido uno de los mayores privilegios de mi vida trabajar con Tony Romo, uno de los más grandes jugadores en la historia de la franquicia”.
Algunos de los hoy ex compañeros de Romo secundan las palabras de su entrenador, como es el caso del receptor Terrance Williams, a quien lanzó su último pase de touchdown con el casco de los Cowboys la campaña anterior, en la única serie ofensiva que jugó.
“Tony Romo muchas gracias por todo”, escribió Williams en su cuenta de Twitter.
Ahora Romo tendrá que ponerse a trabajar pronto en su nueva encomienda y esperar más tranquilo la llegada este verano su tercer hijo.
“Todos en la familia estamos muy contentos y siempre apoyaremos cualquier decisión que tomé Antonio”, dijo la fuente. “Sabemos que es lo mejor para él, su esposa y sus hijos”.
