IRVING -- Si Tony Romo quiere que los Dallas Cowboys recluten a un mariscal de campo con la cuarta selección global del draft es irrelevante.
No tiene voto, ni debería tenerlo.
Va a recibir 8.5 millones de dólares en salario, al tiempo que impacta con 21 millones contra el tope salarial del club, para jugar como su mariscal de campo y guiar a los Cowboys a los playoffs por sexta ocasión desde que se convirtió en titular en el 2006.
Habiendo dicho eso, si los Cowboys seleccionan un pasador en una de las primeras dos rondas, será un gran compañero.
Ayudará al nuevo pasador dentro del campo y en la sala de juntas. Responderá preguntas y, conociendo a Romo, dará útiles consejos ya sea que se los pidan o no.
Hacer algo más sería una equivocación.
Romo es un gran ejemplo del tipo indicado de Jason Garrett. Una parte importante de lo que es ser un buen compañero y parte de ser un buen compañero es ayudar a otros jugadores a mejorar. Los jugadores lo hacen en otras posiciones todo el tiempo.
"Si el mejor jugador disponible es un mariscal de campo, eso es lo que nuestro equipo necesita", declaró Romo al final de la temporada. "Sólo soy un jugador en el equipo y no tengo que tomar esas decisiones y me alegra.
"Mi trabajo es salir y mejorar, asegurarme que este equipo gane el próximo año. Y voy a hacer todo lo que esté en mi poder para asegurarme de eso".
En las 10 temporadas que Romo ha sido el mariscal de campo titular de los Cowboys, no ha habido ningún problema con su personalidad, actitud o desempeño para sugerir que es egoísta. Así que no hagan caso a los rumores sobre Romo negándose a ayudar a un pasador de primera ronda porque no quiere entrenar a su eventual reemplazo.
Esa es una manera de pensar frívola. Todos hemos tenido mentores en el trabajo. Los deportes profesionales están llenos de jugadores que han ayudado a sus reemplazos a mejorar porque eso hace mejor al equipo.
Sólo porque el ex mariscal de campo de los Green Bay Packers, Brett Favre, trató mal a Aaron Rodgers, eso no quiere decir que Romo haría lo mismo con un pasador seleccionado en la primera ronda.
Después de más de 34,000 yardas lanzadas, 247 pases de touchdown y cuatro Pro Bowls, Romo se siente seguro de su capacidad.
Cuando está sano, está entre la élite de la posición y ningún novato va a superarlo. Ningún pasador de segundo o tercer año superará a un Romo sano, incluso cuando tenga 39 años de edad.
Sin embargo, en algún momento la edad le roba a cada jugador su habilidad que alguna vez lo convirtió en estrella. Eso no ha sucedido aún con Romo, pero le pasará un día a Peyton Manning este año.
Los Broncos ganaron el Super Bowl pero Manning jugó como administrador del juego. Terminó la temporada con 17 intercepciones, la mayor cantidad de la liga, a pesar de perderse seis partidos. Cuando Romo deje de ser efectivo, él lo sabrá. Que decida admitirlo o no, ese ya es otro tema.
Mariscal de campo sigue siendo la posición más difícil de jugar y si los Cowboys consideran que Carson Wentz o Jared Goff valen la cuarta selección global del draft entonces deben tomarlos.
Esta es una generación pobre de mariscales de campo agentes libres. Kellen Moore probablemente será un suplente a lo largo de su carrera y los Cowboys pueden utilizar esa selección del draft para solidificar su posición de mariscal de campo con tres jugadores con los que se sienten cómodos.
Romo se perdió 12 partidos el año pasado y se implantará una placa en su clavícula con la esperanza de fortalecer el hueso.
Ha iniciado 16 partidos en apenas dos ocasiones desde el 2010, aunque había jugado 62 de 64 partidos antes de esa campaña. Sin embargo, los jugadores veteranos se lesionan y necesitan más tiempo para recuperarse, así que los Cowboys deben prepararse para la posibilidad que Romo se pierda algunos partidos.
Cualquier otra postura sería un error. Si hay un pasador que merezca ser elegido con la cuarta selección global del draft o incluso con la N° 34, los Cowboys deben tomarlo.
La alternativa es otro periodo de años vacíos con jugadores como Anthony Wright, Clint Stoerner, Drew Henson, Chad Hutchinson, Quincy Carter, Ryan Leaf, Vinny Testaverde y Drew Bledsoe lanzando pases para los Cowboys hasta que llegue la próxima estrella.
