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El legado de Eli Manning a través de los ojos de quienes lo conocen mejor

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Pablo Viruega: 'Los días de Eli Manning con los Giants están contados' (1:21)

Según Pablo, los NY Giants hicieron bien en otorgar la titularidad a Daniel Jones, ya que Manning es una sombra del jugador que ganó los Super Bowls del 2008 y 2012. (1:21)

La era de Eli Manning como mariscal de campo titular de los New York Giants ha llegado a su fin. Ésta comprendió partes distintas de un total de 16 temporadas (récord de la franquicia) e incluyó dos victorias en el Super Bowl. No fue una mala carrera.

Sus actuaciones en el Super Bowl, dignas del Más Valioso, y en la postemporada en general son material de leyenda. Al igual que sus bromas y su personalidad accesible.

Ha sido todo un recorrido: 234 partidos como titular, esparcidos en distintos periodos de tres presidencias de Estados Unidos. En el camino, Manning ha sido único por la forma como ha manejado dichas situaciones, tales como forzar su salida de San Diego, soportar las críticas de sus compañeros y ver como su imagen con un sombrero de burro era material de primera página del sensacionalista New York Post.

Los recuerdos son imborrables. A continuación, presentamos una muestra de las historias obligadas con las cuales su presencia marcó a varias personas con quienes ha trabajado durante el paso de los años.

“¡Cuando llueve, empapa!”

Zak DeOssie (long-snapper de los Giants, 2007-presente): “Puse el balón sobre la cabeza del pateador en Filadelfia. ¿Se acuerdan de eso, que ocurrió hace unos años? (El pateador de despeje) Steve Weatherford intentó rodearla. No pudo hacerlo. Ellos anotaron touchdown.

“Intentábamos blanquearlos en el cuarto periodo. Fue su única anotación. Entonces me sentía así (los dedos a pocos centímetros de distancia) de grande ese día. Llego al vestuario. Respondo las preguntas de los periodistas y todo eso, ese día. Trato de tomar mi maleta, irme y llorar en la parte de atrás del autobús y tomé mi mochila de la banca. No estaba cerrada y todo empieza a caer por todos lados.

“Eli me mira y se ríe, estábamos los dos solos, y me dice: “¡Cuando llueve, empapa, mi amigo! ¡Nos vemos en el autobús!”.

“A Eli no le importa un bledo”

Ernie Accorsi (gerente general de los Giants, 2004-07): “Lo que contaré describe muy bien (a Eli) y la diferencia que hay entre él y Peyton (Manning).

“Cuando entrenas a un jugador antes del draft, se te permite que el entrenamiento ocurra en uno de dos sitios: su ciudad de residencia o su campus universitario. Entonces, el día de entrenamiento de Eli sería en el complejo de prácticas de Nueva Orleans. Habían algunos jugadores presentes, unos receptores de Tulane, algunos jugadores de la Louisiana State University que vivían allí. Era en un sitio techado. Yo estuve allí.

“Tom Condon es su agente y estamos sentados ahí. Llega J.P. Losman. Él era un mariscal de campo que también eligieron en la primera ronda. Se aparece sin anuncio previo. Todo habría estado bien, pero el problema es que él no le dijo a nadie. Simplemente llegó. Está en el sitio, lanzando el balón. Entonces me dirigí hasta allá y Peyton estaba presente. Archie también, pero estaba nervioso conduciendo su auto en círculos alrededor del estacionamiento.

“Condon dice: ‘¡Losman se presentó!’ Le respondí: ‘Sí, puedo verlo’. Me dijo: ‘Peyton no está muy contento’. Le contesté: ‘Pues bien, él juega para los Colts. ¿Y Eli?’ Me dijo: ‘Oh, ¡a Eli no le importa un bledo!’ (risas).

“Hizo lo suyo y tuvo un entrenamiento brillante. Así es Eli… Me encantaba su tranquilidad”.

El discurso del Super Bowl

Antrel Rolle (safety/profundo de los Giants, 2010-14): “Eli no es hombre de muchas palabras. Antes de partir rumbo a Indianápolis para prepararnos (con miras al Super Bowl XLVI), él se paró en frente de todo el equipo. Y no puedo decirte que haya visto algo así en los dos años anteriores. ¡Estaba parado en frente de todo el equipo! Llamó la atención de todos y, obviamente, hablamos de Eli y todos van a escuchar lo que él tenga que decir… y su forma de decir las cosas fue muy simple y sumamente directa. Fue algo muy, muy poderoso.

“Les aseguró a todos que íbamos a Indianápolis a hacer lo nuestro, a trabajar. Que este no era un viaje de diversión, que no íbamos a relajarnos y disfrutar de las festividades. Que este era un viaje para salir a la cancha y hacer nuestro trabajo. Y en el caso de una persona como yo, que había ido a un Super Bowl y perdió en los minutos finales, lo comprendí bien y lo más importante, pude identificarme con ello porque me caló hondo. Esa no era la especialidad de Eli. No estoy seguro de qué hace él en el salón ofensivo, pero en lo que respecta a todo el equipo, jamás eso fue realmente su fuerte.

“En mi caso, mis ojos se abrieron y fijaron en él y asumí de verdad todo lo que él estaba diciendo. Fui y estudié, estudié, estudié. Nuestras prácticas de esa semana fueron las mejores que he visto durante toda mi carrera. Salir y poner todo en juego al punto que, después de ese Super Bowl, todo lo que hice fue ir a mi habitación y relajarme, porque no me quedaba combustible en el tanque. Él ayudó a todos, en un 200 por ciento, a enfocarse en la labor pendiente.

Prince Amukamara (cornerback/esquinero de los Giants, 2011-15): “En mi año de novato, nunca escuché hablar a Eli, nunca le vi dar un discurso. Y clasificamos al Super Bowl. Ocurrió, probablemente, un día antes de viajar y Eli se paró en frente de todos nosotros y dio un discurso de liderazgo, diciéndonos: ‘¡Oigan, este sigue siendo un viaje de negocios! Claro que queremos disfrutar un poco, pero a partir de hoy tenemos toque de queda’.

“Pensaba: ‘Eli, tu jamás habías hablado durante todo el año. ¡Y ahora vienes a hablar de un toque de queda!’.

“Fue grandioso ver eso en él y verle hacer algo así. Pensé que fue algo especial. Realmente no miré cómo (reaccionaron) los demás. Estoy seguro de que nuestro consejo de líderes conversó al respecto.

“Simplemente pensé: ‘Wow, Eli’. Nunca había dicho nada y de repente, estaba imponiendo la ley, con un toque de queda”.

Las bromas

Chase Blackburn (linebacker/apoyador de los Giants, 2005-12): “(El exentrenador de mariscales de campo Chris Palmar) solía ir en bicicleta a Albany desde los dormitorios. Yo lo detuve un día. (Eli) se llevó su bicicleta del ciclo parqueadero, la ató a una cuerda, la colgó de las vigas en medio del gimnasio. ¡La colgó para que Chris no pudiera usar su bicicleta!

“Lawrence Tynes solía dejar las llantas (de todos los autos) sin aire. Aunque no a un punto en el cual las llantas quedaran inservibles o arruinaran el auto. Y (Eli) adhiere una bomba de aire para inflar llantas de bicicleta, de las manuales, para que pudieran inflar sus llantas. Y (Eli) estaba conduciendo, y así pudieron capturarlo en video.

“En aquél entonces, Shaun O’Hara tenía una Hummer. Y (Eli) le desprendía su EZPass (calcomanía para el pago automático de peajes) antes de salir del campamento. Entonces, cuando (O’Hara) volvió a (New Jersey) terminaba siendo multado en todos los puntos de cobro. Después, (Eli) se la devolvía en su vestidor cuando volvía y se reía a carcajadas. Muy divertido”.

Amukamara: “Volví a mi vestidor, y veía que mi teléfono estaba configurado en chino o algo así. Me volví loco, diciendo: ‘¿Cómo demonios hago para quitar esto? No podía usar Google porque todo estaba en chino. Miré a mi derecha, dos vestidores a mi derecha estaba un tipo riéndose. Era Eli.

“Creo que esas son las bromas de Eli. Si te metes con él, termina configurando tu teléfono en chino. Tuve que buscar en Google en el teléfono de un compañero”.

Amigo y compañero

Michael Thomas (safety/profundo de los Giants, 2018-presente): “Es genial ver lo afable que es. Se sienta a hablar con quien sea, especialmente en el comedor. Sería muy fácil poder decir: ‘Oh, él es Eli Manning. Está muy ocupado. Está trabajando. No tiene tiempo’. Pero no, no es así. Es genial. Es un muchacho más. Eso es genial.

“Él vino y se presentó. No importa (si es un compañero o un recoge balones), él es uno más. Me gusta eso. Lo respeto. Me di cuenta de ello el primer día. Eso dice que él es un gran compañero, con una gran personalidad. Es real. No se trata de una persona falsa. Uno puede distinguir rápidamente quién es real y quién no”.

Su ética de trabajo

Justin Tuck (defensive end/ala defensiva de los Giants, 2005-13): “El entrenador (Tom) Coughlin y yo solíamos tener estas competencias implícitas de quién llegaba primero a la oficina. Pero Eli siempre era el primero o segundo en llegar al edificio. Y uno de los dos últimos en salir.

“Para un jugador dos veces campeón del Super Bowl, con múltiples apariciones en el Pro Bowl, si quieren contar cuántos dólares ha ganado en contratos y mercadeo, el hecho de que siga siendo ese hombre que la franquicia usa como ejemplo de hacer las cosas de forma correcta, pienso que es algo sumamente destacable.

“Intenté superarle en un 100 por ciento. Él ganó algunas veces. Yo en otras. No me importó si era en la temporada baja, o durante la temporada. No importaba si Eli estaba en el último año de un contrato o acababa de jugar el Super Bowl. Jamás cambió. Nunca cedió en su proceso de preparación”.

Justin Pugh (guard/guardia de los Giants, 2013-17): “Si hay algo que siempre destaco de Eli es su ética de trabajo. Él es el punto de referencia con el cual suelo comparar a todos los jugadores profesionales. Él era el primero en llegar y el último en irse del complejo de prácticas día tras día.

“Él nunca culpaba a otras personas cuando las cosas iban mal, cuando fácilmente pudo hacerlo. Me siento honrado de que tuve la oportunidad de llegar a esta liga y aprender de un hombre de su talla.

“Tuvo sus momentos de niño grande, como, por ejemplo, cuando hizo que el restaurante presentara un cheque por $10,000 para la cena anual de novatos o cuando hizo que el personal de equipamiento llenara mis guantes de tinte y por lo cual, tuve las manos manchadas de azul durante una semana.

“Chistes aparte: para tener éxito en Nueva York se requiere ser una clase de persona muy particular y Eli Manning les mostró a todos el proyecto del éxito. A Eli le irá bien en cualquier emprendimiento que tenga en el futuro… a menos que sea jugar al golf. ¡Ahí no tiene vida!”.