Con una gran remontada ante Lilli, el Betis de Pellegrini volvió a la Champions League

El Betis de Manuel Pellegrini volvió después de 21 años a jugar la UEFA Champions League 2026-2027 y lo hizo con una gran remontada ante Lille 3 a 2, gracias a un doblete de Marc Bartra y un gol del irlandés Troy Parrott, ante un rival que terminó con diez por la roja que vio Ethan Mbappé al inicio de la segunda parte.

Ambos equipos mostraron carencias defensivas en la primera parte, que terminó con un 2 a 1 para los locales con tres goles de cabeza. El 1-0 del japonés Ayase Ueda, el empate de Bartra y el segundo del equipo francés del brasileño Alexsandro Ribeiro, pero en la segunda pronto otra vez Bartra, también con la testa, puso el 2 a 2 y el irlandés Parrot el definitivo 2 a 3 muy poco antes de la expulsión del hermano menor del madridista Kylian Mbappé, por un codazo al brasileño Natan en el 56.

Se medían en el Pierre Mauroy dos equipos parejos y con ambición que se estrenaban esta temporada en la Champions, en el caso de Betis veintiún años después de su primera presencia en este torneo, y con un duelo de generaciones distintas en los bancos, con el debutante italiano Davide Ancelotti (37 años), hijo de Carlo, en el Lille y el chileno Manuel Pellegrini (72 años) en el verdiblanco.

Tras comenzar ambos con fuerza en sus ligas, en la parte alta tras sus respectivos triunfos ante el Toulouse (0-1) y el Real Madrid (1-0), Ancelotti apostó por su bloque más definido, con Ethan Mbappé -hermano menor de Kylian-, Perrin, el islandés Haraldsson y Ueda en ataque, dejando en la suplencia al veterano Olivier Giroud.

Mientras, con Isco Alarcón al timón y el brasileño Antony y Riquelme en las bandas, Pellegrini hizo tres cambios en su once, con la entrada del capitán Marc Bartra por el lesionado Diego Llorente en la zaga, del lateral zurdo hispanodominicano Junior Firpo por Fran García y del irlandés Troy Parrott por el colombiano Cucho Hernández.

Betis arrancó bien, con mucho sentido y llegadas, pero el Lille no cedió terreno y a cuentagotas también avisó ante el arco defendido por Álvaro Valles, sobre todo con incursiones por la derecha de Ethan Mbappé, muy incisivo, hasta que recogió su premio con el 1-0 de Ueda al cabecear, muy solo, un gran centro del joven extremo francés a los 12 minutos.

El equipo español, más dominador y con amagos que no supo concretar, siguió teniendo el control, si bien le faltó más precisión y eficacia ante un Lille bien situado y que buscaba la verticalidad de Mbappé. Pero en el 33 los béticos recogieron los frutos de su ambición con el 1-1 marcado por Bartra, de cabeza entrando con brío desde atrás, a centro de Fornals.

Aún así, el duelo seguía muy abierto y, tres minutos después, un despiste de los verdiblancos en una jugada de pelota parada propició el 2-1 del cuadro francés, al cabecear casi a placer el brasileño Alexsandro Ribeiro un córner a 9 minutos del descanso, un tramo final del primer tiempo en el que Parrott, con todo a favor, mandó fuera un peligroso centro de Isco.

En la reanudación, Betis, que había ofrecido una buena imagen en la primera mitad, salió a tope y en solo 4 minutos, del 49 al 53, le dio la vuelta al marcador con el segundo de Bartra, al peinar un genial saque de falta desde la izquierda de Isco, puro talento; y el 2-3 de Parrott, que controló un pase de Riquelme y batió con un gran tiro cruzado al turco Özer.

Además, todo se le puso de cara al conjunto de Pellegrini tres minutos después, cuando al joven Ethan Mbappé se le cruzaron los cables y le soltó un codazo en la cara al brasileño, por lo que fue expulsado tras ser revisada la acción por el VAR. Sin embargo, ya con muchos cambios en ambos equipos, la superioridad numérica no le sentó bien al equipo español.

A Betis le costó gestionar su ventaja y quizás pasó más apuros de los previstos ante un Lille que, por orgullo, se vino arriba y pudo empatar en un remate del veterano Giroud, recién entrado al campo, que salvó el argentino Valentín Gómez a 7 minutos del final, aunque el equipo español aguantó bien y se llevó de Francia un triunfo de peso en un gran estreno.