El somalí Omar Artan no pudo pitar en el Mundial 2026 porque le negaron la visa en Estados Unidos y meses después pitó el partido que abrió la temporada en Europa.
SALZBURGO, Austria — El sábado 6 de junio de 2026 es una fecha que quedará grabada para siempre en la memoria de Omar Artan. En su 34.º cumpleaños, el árbitro embarcó en un avión rumbo a Estados Unidos, donde iba a convertirse en el primer somalí en arbitrar en una Copa Mundial de la FIFA.
Aquello debía ser la culminación de una trayectoria iniciada en Mogadiscio —la capital de Somalia, devastada por la guerra—, donde comenzó a arbitrar en canchas de barrio tras sufrir una lesión que truncó sus aspiraciones como jugador a temprana edad. Sin embargo, en lugar de cumplir su sueño de representar a África en Norteamérica, Artan fue sometido a un interrogatorio de 11 horas por parte de funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. en el Aeropuerto Internacional de Miami. A pesar de contar con pasaporte diplomático y un visado válido, se le denegó la entrada y fue enviado de regreso a casa.
Sin embargo, lo que para Artan comenzó como una decepción desencadenó una extraordinaria serie de acontecimientos que culminó con su arbitraje en el partido que inaugura la nueva temporada para los clubes de élite de Europa. El miércoles, bajo los focos del Red Bull Arena de Salzburgo, dirigió el encuentro de la Supercopa de la UEFA entre el Paris Saint-Germain, vigente campeón de la Champions League, y el Aston Villa, ganador de la Europa League.
Artan también desempeñó un papel fundamental al permitir que el juego continuara cuando Désiré Doué, del PSG, superó la trampa del fuera de juego y marcó el gol que acabaría dando la victoria a los campeones de Europa. "Es fantástico que haya podido arbitrar este gran partido", declaró Doué a ESPN tras el encuentro, añadiendo: "Me alegro mucho por él".
Un ascenso meteórico
Omar Artan no se propuso ser árbitro. De joven, albergaba la esperanza de triunfar como jugador, pero una lesión en la pierna truncó esas aspiraciones. La puerta hacia una carrera alternativa en el fútbol se abrió durante un partido local, cuando ambos equipos le pidieron que interviniera para arbitrar el encuentro. Desde entonces, no ha dejado de ejercer como árbitro.
La precaria situación de seguridad en su país —Somalia lleva décadas sumida en una guerra civil— planteó importantes desafíos para la incipiente carrera arbitral de Artan. Antes de la Copa del Mundo, declaró a Al Jazeera: "Había momentos en los que iba a entrenar y me encontraba con muchas explosiones en la carretera; entonces tenía que cambiar de ruta para llegar al estadio".
Su perseverancia y su buen desempeño en las ligas locales se vieron recompensados con su designación para arbitrar en la Primera División de Somalia; posteriormente, en 2018 y cuando aún rondaba los veinticinco años, obtuvo la certificación de la FIFA. Aquello marcó el inicio de su ascenso en el ámbito internacional, donde se ganó la reputación de ser un árbitro firme pero justo.
#SuperCup referee Omar Artan has touched down in Salzburg 🇸🇴🛬🇦🇹 pic.twitter.com/t4mwbPwFEZ
— UEFA (@UEFA) August 10, 2026
"Tiene la capacidad de no convertirse en el centro de atención, a diferencia de muchos árbitros, y a menudo mantiene una buena relación con los jugadores en el campo, por lo que existe un gran respeto mutuo", declaró a ESPN el periodista de fútbol somalí Mohamed Salad. "Ser árbitro implica mucho más que acertar o equivocarse en las decisiones; se trata de cómo gestionas el partido en su totalidad. Omar lo hace muy bien".
En 2024, Artan hizo historia al convertirse en el primer somalí en arbitrar partidos de la Copa Africana de Naciones (AFCON) en Costa de Marfil. Su logro generó una ola de apoyo entre los aficionados al fútbol de un país que nunca se ha clasificado para un gran torneo y que no juega un partido internacional en casa desde 1988; muchos somalíes siguieron los partidos de Artan por televisión.
"Ver a uno de los nuestros arbitrar al más alto nivel internacional fue uno de los momentos de mayor orgullo en la historia del deporte somalí, superado únicamente por la medalla de oro de Abdi Bile en el Campeonato Mundial [en la prueba masculina de 1.500 metros en 1987]", señaló Salad, y añadió: "Su primer partido fue Namibia contra Túnez, un encuentro que nadie fuera de esos países habría considerado ver. Sin embargo, miles de somalíes lo siguieron para ver cómo Omar manejaba la presión".
Tras su debut en la AFCON, recibió el premio al Árbitro del Año de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en noviembre de 2025 y, cinco meses más tarde, fue nominado para arbitrar en la Copa del Mundo. Su elección se produjo tras ser propuesto como candidato por la CAF y superar un proceso de evaluación de tres años realizado por el Comité de Árbitros de la FIFA, presidido por Pierluigi Collina.
Una vez confirmada su participación en el Mundial, Artan recibió la prestigiosa designación de arbitrar el partido de vuelta de la final de la Liga de Campeones de la CAF 2025-26 entre el Mamelodi Sundowns de Sudáfrica y el AS FAR de Marruecos. Dos semanas después, emprendió su viaje a través del Atlántico.
Indignación internacional
Tras una intensa jornada de interrogatorios y varias horas en una celda de detención en Miami, Artan fue embarcado en un vuelo de regreso a Estambul, ciudad desde la que había realizado el último tramo de su viaje a Estados Unidos. Inicialmente no se ofrecieron explicaciones. Sin embargo, cuando la decisión se convirtió en noticia mundial y provocó indignación, Andrew Giuliani —director del grupo de trabajo de la Casa Blanca para la Copa Mundial de la FIFA 2026— defendió la medida alegando, sin aportar pruebas, que Artan estaba «vinculado a presuntos miembros de organizaciones terroristas».
Posteriormente, la FIFA emitió un comunicado confirmando que no arbitraría en el torneo: "La FIFA puede confirmar que el árbitro Omar Abdulkadir Artan no podrá entrenar ni arbitrar en la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras habérsele denegado la entrada a Estados Unidos". La ubicación de la base de operaciones arbitrales de la FIFA en Miami hacía imposible que arbitrara exclusivamente en Canadá y México, los otros países anfitriones. El Ministerio de Deportes de Somalia expresó su "profundo pesar" por el trato recibido por Artan.
Regresó a casa entre grandes celebraciones el 10 de junio. Miembros de la Federación Somalí de Fútbol, funcionarios gubernamentales y simpatizantes lo recibieron en el aeropuerto con ramos de flores y banderas de Somalia. Más tarde, miles de personas abarrotaron las gradas del Estadio de Mogadiscio, donde fue alzado a hombros por los aficionados y paseado por el recinto. Posteriormente, asistió como invitado de honor a un partido de la liga nacional.
Al día siguiente, la CAF y la UEFA emitieron un comunicado conjunto anunciando que Artan arbitraría la Supercopa de la UEFA, convirtiéndose así en el primer árbitro no europeo en dirigir una gran final de la UEFA. Los dos colegiados designados como sus asistentes para el encuentro también pertenecían a la CAF: Liban Ahmed, de Yibuti, y Stephen Yiembe, de Kenia.
Esta no fue su única designación en el extranjero. Once días después de su regreso a Somalia, la Asociación de Fútbol de Kuwait lo invitó a arbitrar la final de la temporada 2025-26 de la Premier League de ese país. Asimismo, a principios de agosto dirigió la final de la Copa Kagame de la CECAFA —un torneo anual para clubes de África Central y Oriental celebrado en Ruanda—, lo que supuso su última asignación antes de partir hacia Europa.
Haciendo historia
Puede que la recepción en el aeropuerto de Salzburgo el 11 de agosto fuera mucho más modesta que la multitud que recibió a Artan en Mogadiscio, pero un grupo de somalíes aguardaba para fotografiarse con el protagonista del momento a su llegada. El apoyo se hizo patente también en el estadio durante el partido: el presidente de la CAF, Patrice Motsepe, se sentó junto a su homólogo de la UEFA, Aleksander Čeferin, y se vieron banderas de Somalia ondeando en las gradas.
El programa oficial del partido incluía incluso una entrevista a doble página con Artan titulada "No dejes de soñar". En ella, Artan declaraba a la UEFA: "Si quieres ser árbitro, es lo mejor que puedes hacer. Así que persigue tu objetivo, hazlo y no te detengas, pase lo que pase e independientemente de que haya gente que intente impedirte hacer tu trabajo". El escenario estaba listo.
✅ History made!
— UEFA (@UEFA) August 12, 2026
Omar Artan is officially the first ever non-European to take charge of the UEFA #SuperCup! pic.twitter.com/IWdVEDaSsb
El primer partido de Artan en Europa tuvo un comienzo tranquilo: el gol inicial de Khvicha Kvaratskhelia para el PSG fue neutralizado por Brian Madjo, del Aston Villa, en una primera parte por lo demás poco agitada. Aunque la segunda mitad ganó en intensidad y supuso una prueba más dura, Artan estuvo a la altura del desafío y se mostró sereno en todo momento.
Las tarjetas amarillas mostradas al trío del Aston Villa —Pau Torres, João Gomes y John McGinn— provocaron protestas desde el banquillo, aunque el entrenador Unai Emery adoptó posteriormente un tono más conciliador. "Sé que la UEFA intenta desarrollar árbitros de diferentes países, árbitros jóvenes... Lo respeto y estoy de acuerdo", declaró Emery a ESPN.
Artan también permitió acertadamente que el juego continuara cuando el delantero del PSG, Doué, recortó hacia el centro desde la banda derecha y marcó gol al cumplirse la hora de partido, momento en el que su asistente de banda, Yiembe, levantó la bandera señalando fuera de juego. Posteriormente, el VAR anuló la decisión y confirmó el tanto, asegurando así la victoria por 2-1 y la conquista consecutiva de la Supercopa para los campeones de Europa, convirtiéndolos en el tercer club de la historia en revalidar el título.
Doué, nombrado Jugador del Partido, se deshizo en elogios hacia Artan tras el pitido final. Al ser preguntado por ESPN sobre la designación del árbitro, comentó: "Quiero felicitarle. Es fantástico que haya podido arbitrar este gran partido. Es un trofeo importante. Espero que arbitre en muchas grandes competiciones. Me alegro mucho por él".
Tras el partido, Artan escribió un mensaje en uno de los balones del encuentro y se lo entregó a la UEFA. El mensaje decía: "Gracias, UEFA; realmente habéis mejorado mi vida. Este ha sido mi Mundial".
Queda por ver si Artan logrará finalmente cumplir su ambición de arbitrar en el Mundial de 2030. Solo unos pocos árbitros son seleccionados, y mantenerse en la cima no es tarea fácil: el argelino Mustapha Ghorbal fue el único de los seis árbitros africanos que oficiaron en el Mundial de Catar 2022 en ser convocado para el torneo de este verano en Norteamérica. Mucho dependerá del estado de forma y la condición física dentro de cuatro años.
Sin embargo, Artan ha salido de un verano frenético con su perfil reforzado y con la experiencia de haber arbitrado al más alto nivel en otros continentes. Él cree que algún día podrá llegar al Mundial. Y nunca dejará de soñar.
