Nick Martínez cosecha los frutos de su arduo trabajo

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Las lecciones que Nick Martinez aprendió en Japón (4:24)

Cuatro años en Japón, el trabajo duro y la ayuda de la analítica han cambiado la carrera del lanzador cubanoamericano Nick Martínez.


A los 35 años, el pitcher cubanoamericano Nick Martínez disfruta de la temporada de su carrera en el béisbol profesional.

Martínez tiene marca de 7-2, efectividad de 2.66 y apenas ha otorgado 17 boletos gratis en 94.2 entradas para liderar el eficiente staff de lanzadores de los Tampa Bay Rays, que marcha cuarto en porcentaje de carreras limpias.

Martínez ha logrado salidas de calidad (6+ innings de 3- carreras limpias) en 9 de sus 16 aperturas y solamente una vez permitió más de tres anotaciones. En nueve de esos juegos dejó al equipo rival en una o ninguna carrera.

Nada mal para un lanzador con récord negativo (55-61) y efectividad de 4.02 en 296 juegos en las Grandes Ligas, que se exilió por cuatro años en Japón para revivir su carrera.

"Bueno, honestamente no [estoy sorprendido], porque yo trabajo duro para tener un año así o empezar un año como esto", dijo Martínez a ESPN Digital. "Creo que trabajando con [el coach de pitcheo] Kyle Snyder, trabajando con el equipo, con el departamento de las analíticas del juego, me ha ayudado bastante este año", agregó.

"Todo empieza con la mecánica, verdad, pero eso te ayuda a tirar strikes, poner la pelota donde tú quieras, pero también los pitcheos míos, como los mezclo, es también muy importante para mí", apuntó.
Martínez, quien como muchos miles de cubanoamericanos, nació en Miami, fue reclutado por los Texas Rangers en el sorteo de aficionados de 2011 desde la Universidad Fordham de Nueva York. Alcanzó las Grandes Ligas tres años después, pero después de poner efectividad de 4.77 en cuatro temporadas, tuvo que irse a Japón en 2018.

Trabajo extra en su mecánica lo ayudó a aumentar la velocidad y ensayar tratando de aprender a lanzar la recta de dedos separados (splitter), el lanzamiento premium en Japón, lo llevaron a encontrar el arma que cambió su carrera: El split-change (cambio de velocidad de dedos separados), un pitcheo que imita la caída pronunciada y la baja velocidad de un splitter.

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El periplo de cuatro años en Japón no solamente ayudó a Martínez como lanzador, sino también como persona.

"Maduré mentalmente. Fue en Japón que empecé mi familia, tuve mi primera hija. Y eso te ayuda en la pelota, ¿verdad? Porque te da una perspectiva sobre las cosas que son más importantes", dijo.

Desde que regresó de Japón en 2022, Martínez tiene marca de 38-31 y efectividad de 3.52 en 619.1 innings con los San Diego Padres, Cincinnati Reds y Rays. Lanzando como relevista largo y abridor ocasional, cubrió más de 300 innings las dos temporadas anteriores, antes de firmar con Tampa Bay un contrato que le garantiza $13 millones esta temporada, con una opción mutua de $16 millones para el 2027.

"No, no, todavía no", dijo Martínez sobre posibles conversaciones con el equipo sobre la opción en su contrato.

"Todavía falta la mitad de la temporada y prefiero que de eso hablames después de la temporada. Me quiero enfocar en ganar juegos, llegar a la postemporada y ganar la Serie Mundial", dijo.
Mientras ganar la Serie Mundial luzca como una pretensión desmedida para los Rays, uno de los cinco clubes activos de las ligas mayores que nunca han ganado un campeonato (junto a los Colorado Rockies, Milwaukee Brewers, Seattle Mariners y Padres), la franquicia floridana es actualmente la más sólida y la única con 50 triunfos en la Liga Americana.

Con siete triunfos consecutivos, los Rays han sacado ventaja de 3.5 juegos sobre los New York Yankees y 11 por encima de los actuales campeones de la División Este, los Toronto Blue Jays. Los Baltimore Orioles están a 12.5 y los Boston Red Sox a 14.

"La energía de nosotros es buenísima y sabemos quiénes somos. Salimos a jugar al estilo de nosotros y vamos a jugar duro, vamos a jugar por nosotros y cuando vienen los Yankees, Toronto, Boston o quien sea, vamos a jugar duro cada juego", dijo.