El paso del crack de Santos fue seguido por un enjambre de cámaras y periodistas. Se reunió con Max Verstappen en el hospitality de Red Bull.
Son las 12.30. Faltan 90 minutos para el comienzo del GP de San Pablo, 20ª fecha de Fórmula 1. El paddock se parece a una calle peatonal de un lugar de veraneo. La calle de boxes está habilitada y muchos de los VIP se paseaban por delante de los equipos, tratando de conseguir la mejor foto. El paddock está bastante futbolizado. Cafu pasa con una remera azul con la palabra Brazil en amarillo y entra en el hospitality de Cadillac. Alguna que otra foto le piden al exlateral derecho.
Alexandre Pato anda dando vueltas por el paddock también y Memphis Depay ya lleva un rato adentro del hospitality de Red Bull. De pronto, la zona de ingreso al paddock se convierte en un enjambre de fotógrafos, camarógrafos, periodistas, invitados… Indudablemente se acera un invitado especial, de esos que rompen todo. ESPN.com se acerca y pasando el molinete está Neymar.
Vestido con campera y pantalón de jean y con una gorrita de Red Bull, Ney ingresa de la mano de su pareja. A su custodia personal se le suma gente de la organización del GP de San Pablo para abrirle camino. El jugador de Santos se mete directo en el hospitality de el equipo de las bebidas energizantes y se saluda con Depay con un abrazo.
Neymar se encuentra con Max Verstappen y, diez minutos después, sale para ingresar al box de Red Bull. “Estoy contento de estar acá, obvio. Disfrutando del momento”, dice Ney. Cuando le preguntan a qué piloto llevaría a jugar al fútbol, dijo: “Lewis Hamilton es mi amigo, por eso lo llevo siempre conmigo".
Neymar, sin dudas, es el invitado más importante de la edición 2026 del GP de San Pablo. Sin dudas, el que más miradas se llevó.
