Jonathan Calleri volvió a pisar el césped de La Bombonera, a 11 años de su salida del Xeneize. El hoy capitán y referente de Sao Paulo se reencontró con Boca, un club al que le regaló decenas de gritos y que marcó su carrera deportiva.
¿Cómo recibió La Bombonera a Calleri?
El primer contacto entre Calleri y la gente fue en el reconocimiento del campo de juego que los futbolistas suelen hacer antes de los movimientos precompetitivos. Como es costumbre, el público que comenzaba a poblar La Bombonera recibió con hostilidad a todos los hombres que salieron vestidos de Sao Paulo desde la escalinata que está cerca del arco de Casa Amarilla.
Mezclado entre sus compañeros, Calleri fue víctima de la silbatina generalizada.
La historia de Calleri con Boca
En 2014 Calleri se incorporó a Boca y tuvo que trabajar para conseguir un lugar en el equipo. De la mano de Rodolfo Arruabarrena, que curiosamente hoy es también el entrenador xeneize, el delantero recibió una oportunidad y se abrió paso.
En su estadía en Boca jugó 61 partidos oficiales y convirtió 23 goles, con 12 asistencias. Fue campeón del Torneo local y de la Copa Argentina de 2015.
Una de las imágenes más recordadas de Calleri con la camiseta de Boca fue el gol de rabona a Quilmes en julio de 2015, con un Carlos Tevez recién llegado y Diego Maradona como testigo.
Luego de brillar en Boca, el delantero comenzó su camino en Sao Paulo. Pasó por West Ham, Las Palmas, Alavés, Espanyol y Osasuna y luego retornó al club paulista, donde ya acumula más de 260 partidos.
Qué dijo Calleri antes de reencontrarse con Boca
Calleri no fue tibio para declarar. "Soy hincha de Sao Paulo", reconoció a riesgo de agitar al público xeneize, en la previa de su regreso a La Bombonera.
El exgoleador sabe cómo es la gente de Boca: "Será un día para disfrutar. No todos los días juegas en este estadio, cuartos de final de un torneo internacional, y estamos seguros de que podemos hacerlo muy bien. Estoy muy agradecido por todos en Boca. Hoy me verán como un oponente, así que abuchearán".
La década compartida con el equipo paulista y su vida en Brasil calaron hondo en el corazón del delantero, que admitió que vive esta llave como especial, pero definitivamente quiere que gane su equipo. "Vivo esta historia desde hace 10 años y soy muy feliz acá. Pero es un partido muy especial para mí".
