Alpine, sin más desarrollos para 2026 y con el quinto puesto muy lejos

El equipo ya tiene la mente puesta en 2027 y la chance de ser el mejor equipo del resto en la actual temporada quedó sujeta a algún milagro como que el vivió en el GP de San Pablo de 2024.

Alpine comenzó la 77ª temporada de Fórmula 1 con un objetivo: ser el mejor del resto. En los papeles, eso significaba finalizar quinto en el campeonato de Constructores, por detrás del póker de grandes que integran Mercedes, Red Bull, Ferrari y McLaren. El listón que los popes de Enstone se impusieron para 2026 era elevado después de haber sido la peor escudería de 2025 y de haber firmado por primera vez el último puesto para un team de Renault. En algún momento esa quinta plaza deseada parecía posible, pero todo se fue diluyendo.

El equipo francés hizo un movimiento fuerte en pos del objetivo: pateó la historia de la marca, dejó de usar unidades de potencia propias y cerró un acuerdo con Mercedes-Benz para llevar el que, se sabía desde un año antes del comienzo del torneo, sería el mejor motor de F1 con la nueva normativa. Con otro impulsor y el flamante reglamento de chasis, Alpine esperaba cumplir ese sueño de ser quinto. La apuesta fue tan fuerte que deliberadamente descartaron la temporada 2025 para llegar bien preparados para 2026. Ahí también se explica la última ubicación en la tabla del año pasado.

Antes de que la baraja se repartiera, Haas, Audi y Racing Bulls aparecían como los grandes rivales en la batalla por liderar la zona media. Los estadounidenses, fiel a su costumbre, tuvieron un buen comienzo, pero a medida que se empiezan a aplicar actualizaciones pierden terreno. El equipo de Gene Haas sumó 21 de los 30 puntos con los que llega al GP de la Ciudad de México (19ª fecha) en las seis primeras citas. Después, se perdió. La marca de los cuatro anillos, que llegó oficialmente por primera vez en su historia a F1, empezó a sumar seguido recién en la novena competencia.

Así, Alpine y Racing Bulls protagonizaron la batalla grande por el quinto puesto. El arranque fue para los franceses. Tras el GP de Canadá (quinta fecha en la que Franco Colapinto fue sexto), los de Enstone le habían sacado 14 puntos a los de Faenza (35-21). Después llegó Mónaco y el podio de Pierre Gasly que fue, no fue, después fue de nuevo y finalmente no fue. Ese tercer puesto eran 15 puntos fundamentales en la batalla. Pero, lo más importante, fue cómo Alpine fue perdiendo terreno en los desarrollos con respecto a Racing Bulls.

El segundo equipo de las bebidas energizantes igualó la línea de Alpine en 48 unidades en la octava fecha disputada en Austria. Una cita después, en Gran Bretaña, los italianos desnivelaron con un fuerte 15-3 con el que dejaron Silverstone. Alpine nunca más volvería al quinto lugar y, de hecho, la brecha se fue haciendo cada vez más grande.

Alpine estrenó un último gran paquete de actualizaciones en el GP de Países Bajos solo en el A526 de Gasly. Estaban urgidos por tratar de recortar la brecha de 18 puntos con los que se habían ido de Hungría. En Monza, Colapinto llevó la misma especificación de su compañero y parecía que podrían descontarle a Racing Bulls. En tres fechas (Países Bajos, Italia y España), los franceses vencieron 16-7 a los italianos y se fueron de Madrid a solo nueve unidades.

A partir de ahí todo se torció para Alpine. En los cuatro fines de semana siguientes de competencia apenas anotaron un punto con Gasly en el GP de Estados Unidos. En el medio, el error de Colapinto en Azerbaiyán que eliminó a los dos A526 de competencia, los problemas de fiabilidad que experimentó el auto del piloto argentino, penalizaciones por cambios de componentes de la unidad de potencia, error de la elección de neumáticos en Malasia y la falta de ritmo mostrada por los dos corredores. En el otro rincón, Racing Bulls llevó un paquete de actualizaciones, se mostró firme y siempre metido en la batalla de Q3. La suma de Azerbaiyán, Malasia, Singapur y Estados Unidos es lapidaria: 25-1.

Alpine ya anunció que se cerró el programa de desarrollo sobre el A526 y que ya tienen la mente puesta en el auto del próximo año. La decisión no es exclusiva de los franceses, claro. A esta altura del año se conjugan dos cuestiones clave. Por un lado, la mayoría de las escuderías (los de Enstone, por ejemplo) están al borde ya de alcanzar el tope presupuestario que todos los teams deben respetar. Por el otro, prácticamente no hay tiempo en un fin de campeonato de seis Grandes Premios en siete fines de semana con larguísimos viajes de por medio.

"Si yo fuera el director financiero, puedes estar seguro de que llevaría todas las mejoras que pudiera hasta final de año. Pero sí, creo que estamos prácticamente en el límite de nuestro techo presupuestario. Y desde el punto de vista estratégico, no tenemos nada en preparación. Así que este es el coche que tendremos hasta final de año", dijo Gasly en declaraciones a F1TV.

Alpine llegó a México a 33 puntos de Racing Bulls (102-69), una diferencia que, en condiciones normales, es indescontable. Pero, siempre puede aparecer algún perro verde. Y los franceses lo saben mejor que nadie con aquel 2-3 que lograron Esteban Ocon y Gasly en el GP de San Pablo de 2024 bajo la lluvia en el que sumaron 35 puntos (hubo sprint) en el fin de semana y fue la clave para terminar sextos. Pero los perros verdes aparecen cada mucho tiempo.

“Quedan cinco carreras. Hay una gran diferencia en el campeonato, pero nada es imposible. Recuerdo que en 2024 tuvimos un año terrible y llegamos a Brasil. Y, de repente, tuvimos a los dos Alpine en segundo y tercer lugar. Así que, por ahora, todavía podemos soñar", recordó Gasly.

El actual A526, con los desarrollos realizados durante el año, es la plataforma base para el A527. En Enstone ya trabajan en el próximo año con la idea de pegar un salto de rendimiento que los ubique más cerca de ese quinto puesto que era el objetivo de 2026, batalla en la que ya claudicaron. Al menos, claro, en condiciones normales.