Los rivales de Mercedes se turnan en las carreras, pero las Flechas de Plata siguen con su dominio. Lewis Hamilton venía de ganar en Barcelona y apenas fue quinto en Spielberg.
Gary Lineker, enorme delantero inglés que fue goleador del Mundial México 1986, alguna vez dijo: “El fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y en el que siempre gana Alemania”. La frase podría aggiornarse y utilizarse en la temporada 2026 en el automovilismo: la Fórmula 1 es un deporte en el que compiten 11 equipos y siempre gana Mercedes. En siete carreras, las Flechas de Plata ganaron seis y lideran el Mundial de Constructores con 98 puntos de ventaja sobre Ferrari. Pasan las fechas y los pilotos del team alemán siguen adelante con el auto que salió desde las entrañas de Brackley bajo la nueva normativa técnica. ¿Y enfrente? Se turnan. En Miami le tocó a McLaren, con el 2-3 logrado por Lando Norris y Oscar Piastri. Parecía que los papaya se encumbrarían como los desafiantes, pero desaparecieron. En Barcelona le tocó a Ferrari, con un triunfo inolvidable de Lewis Hamilton, el primero vestido de rojo. Parecía que los de Maranello serían los… No, error, en Austria se fueron para atrás. ¿Quién apareció en Spielberg? Max Verstappen y su Red Bull.
Red Bull llegó a su carrera de local con un enorme paquete de actualizaciones, el primero de la temporada, que apuntó a varios frentes. Piso, alerón trasero, difusor, pontones… El objetivo claro fue tratar de lograr la competitividad que el RB22 no tuvo en las primeras carreras. El accidente del tetracampeón en la clasificación frenó las ínfulas y dejó a Max en el quinto lugar. Pero en carrera logró recuperarse y finalizó segundo, muy presionado por el bestial ritmo final de Kimi Antonelli, pero pudo conseguir su mejor resultado del año. De hecho, el neerlandés fue más veloz que George Russell en el final de la carrera, pero no le alcanzó.
En una temporada con nueva normativa técnica en la que se estrenaron autos y unidades de potencia, es lógico que con las actualizaciones el nivel y el orden de los equipos en la parrilla varíe. Salvo para Mercedes. La recuperación de Red Bull entregó un duelo que los fanáticos de F1 quieren ver: Hamilton vs Verstappen. La batalla se dio en un momento de la carrera y los dos apelaron a todas las triquiñuelas posibles. Lewis le barrió la pista en su defensa y lo obligó a Max a bajar dos ruedas a la tierra. El tetracampeón se la cobró: la superarlo lo barrió para dejarlo sin pista. Maniobras que dejaron lo mejor de la carrera.
“Terminar segundo, tan cerca de la victoria, es extremadamente positivo para nosotros. Estoy muy contento", dijo Verstappen después de la carrera. Ya en conferencia de prensa, le preguntaron si este repunte podría ser como en 2025, cuando se recuperó del mal arranque y luchó el título con Lando Norris hasta la última fecha. ”Bueno, quedan más carreras, ¿verdad? Pero es una brecha muy grande (está a 98 puntos). Creo que nosotros tenemos un ritmo muy bueno, pero para pelear por un título necesitamos ser más completos. Todavía tenemos demasiados problemas, desde las salidas, hasta cuestiones de procedimiento en segundo plano de las que ustedes no saben, pero yo sí. No es una gran crítica ni nada por el estilo, creo que todos son conscientes. Todo el mundo quiere mejorar, perseguimos ser los mejores, así que, necesitamos enfocarnos en todas estas cosas. Si somos un poco más, digamos, sólidos como una roca, entonces es otra historia. Espero que no tome demasiado tiempo”, respondió.
En cinco días comenzará la acción del GP de Gran Bretaña en Silverstone, el reducto preferido de Hamilton. Allí, el heptacampeón se potencia y pude volver a ser el rival de Mercedes. O Max llegue con el envión y se meta otra vez arriba. Por lo pronto, aunque sea por un rato, apareció Red Bull.
