Después de ganar la carrera sprint, el líder de la Fórmula 1 se quedó con la pole position para la carrera principal de este domingo. Charles Leclerc y Lewis Hamilton lo siguieron. George Russell, apenas cuarto.
El amanecer de Silverstone tenía como protagonista al aura de Lewis Hamilton, el dueño del circuito en el que comenzó a escribirse la historia de la Fórmula 1. El heptacampeón había logrado el viernes la pole position para la carrera sprint, para el bramido de alegría de los miles de británicos que llegaron las gradas en la novena fecha del Mundial de F1. El en aire flotaba que el piloto de Ferrari volvería a dominar en esa pista en la que ganó nueve veces. Pero un jovencito de 19 años tenía otros planes. Kimi Antonelli, el italiano que domina el ejercicio 2026, le sacó todo a Lewis y al resto: ganó el sprint y, un rato después, se quedó con la pole position para la carrera del domingo.
Antonelli no para de dar muestras de talento y carácter en cada fin de semana. Nada lo amilanó para superar a Hamilton, casi su maestro, en la carrera corta y arrebatarle el éxito ante su gente. Tampoco tuvo en más mínimo empacho en reprender a su equipo por radio ante el último intento de Q3 en la clasificación porque lo mandaron a pista como cabeza de proa. “¡Por qué estoy primero en pista!”, gritó el boloñés. “No me gusta abrir la pista en ese momento”, dijo un rato después. Es que Antonelli tenía el mejor tiempo y había nueve rivales que querían desbancarlo. Pero Mercedes lo envió primero que a su compañero y que a todos y se enojó. Muestra de carácter de un piloto que está llamado a hacer historia.
Por las dudas, Antonelli no dejó nada librado al azar y completó un vueltón tremendo, marcó 1m28s111 y se quedó con la quinta pole de su campaña en F1. Con ese tiempo logró defenderse del ataque final de Charles Leclerc, quien logró un día volver a vencer a Lewis Hamilton. El monegasco fue segundo, a 175 milésimas del italiano. Hamilton, quien esperaba un nuevo sábado de gloria en Silverstone, quedó tercero, a 347 de Kimi.
El golpe que generó Antonelli con su pole castigó fundamentalmente a su compañero George Russell. El inglés venía de sacar la cabeza de abajo del agua en Austria con su victoria, pero se encontró con el italiano en un estado brutal y él, otra vez, no respondió. Además de ser cuarto en el sprint, en la clasificación sufrió un despiste en la Q1 que le rompió el alerón y lo obligó a gastar un juego más de neumáticos blandos. Error del inglés contra ninguna del italiano. Justo ante su gente, en la carrera de local, Russell debía sacar la cara. Sin embargo, fue el único integrante de Q3 que no logró mejorar su tiempo en el último intento y quedó cuarto, a 370 milésimas de Antonelli.
"Estaba un poco nervioso porque no me gusta salir primero en la última vuelta, pero la última vuelta fue muy limpia, para ser sincero. Todo salió a la perfección. Fue muy complicado con el viento, que era muy arrachado e impredecible. Fuimos mejorando durante la clasificación y conseguir la pole es muy satisfactorio. No cambiamos el coche en nada tras el sprint. Solo se trató del diferencial, la distribución de los frenos y la conducción. Trabajamos en ello y logramos encontrar una buena configuración que me ayudó a progresar en la clasificación", dijo Antonelli después de celebrar su pole.
Isack Hadjar (le ganó a Max Verstappen), Lando Norris, Verstappen, Oscar Piastri y, otra vez, la dupla de Racing Bulls con Liam Lawson por delante de Arvid Lindblad completaron los diez que ocuparán las cinco primeras filas de partida de este domingo.
